Nosotros no sabÃamos, asà contestaron muchos en Argentina cuando les preguntaron, luego del fin de la pesadilla, por qué no habÃan hecho nada cuando desaparecÃan personas, cuando aparecÃan cuerpos sin vida sin identificar, cuando personas con ideas contrarias a la dictadura resultaban “abatidas en enfrentamientos”. Es el tÃtulo de una muestra de León Ferrari que pasó por Rosario, y que estuvo en el Museo del Diario La Capital. Las paredes están pobladas de cuadritos pequeños, montajes que Ferrari hace con grabados medievales representando el infierno y recortes de fotos periodÃsticas de los dictadores estrechando la mano de un obispo, de un empresario, de otros dictadores; composiciones donde aparecen los militares argentinos y oficiales nazis; collages con fotos de ceniceros oficiales de fragatas de la Armada y la imagen de un oficial torturador. Y los diarios: paneles inmensos con recortes ampliados, con la mentira o la ocultación o la autocensura saltándonos a la cara. Todos colaboraron. Todos sabÃan, sospechaban, temÃan.
