Archivos de la categoría ‘ciudad’

El futuro del país

31-10-2007

El futuro del pa�s

[English version below]

Espero que nadie se sienta ofendido por esta foto. No busco esta clase de capturas pero inevitablemente y terriblemente se me cruzan todo el tiempo, y esta vez pensé, bueno, negar que existe esta realidad no hace que desaparezca. Igual la pensé dos veces.

No era una buena foto, la tuve que retocar para que se viera bien a pesar de estar a contraluz, pero no le hice nada más para “mejorarla” porque me daría vergüenza hacer “arte” de la pobreza.

Esta foto fue tomada en la Avenida Alberdi, mirando al oeste, sobre las vías que la cruzan en dirección al Patio Parada (un poco más al norte que el Cruce Alberdi). Es un chico, un adolescente, conduciendo un carro en el que lleva algunos bultos que no puedo precisar (¿bolsas, cartón, basura?), y que va tirado por un caballo pequeño. De lejos pensé que el chico estaba limpiándose la boca o la nariz con la mano, pero no: está fumando. Está bastante sucio, y parece indiferente, como si estuviera haciendo un trabajo de rutina. Es de complexión oscura, probablemente el hijo o nieto de alguna familia aborigen que migró a la ciudad desde otras tierras, empobrecidas por el saqueo económico medioambiental, en los ‘60 o en los ‘90.

Según el INDEC (el confiabilísimo INDEC) la pobreza en Argentina al final del primer semestre de 2007 era del 23,4%. (El cálculo del INDEC se demoró porque sus trabajadores se negaban a hacerlo bajo las condiciones de manipulación e interferencia del gobierno nacional.) Después de cuatro años de un crecimiento económico impresionante, estamos… como en la peor parte de los noventa. Y a esta altura parece obvio que ya no vamos a mejorar mucho más. El sistema ya está funcionando bien para los que tienen el poder, ¿para qué arriesgarse a cambiarlo?

I hope nobody takes offence at this picture. I didn’t look for it, but this kind of shot passes before me every day, and denying it exists doesn’t make it any less painful.

If you’re reading this version, then you’re probably not an Argentinian and/or didn’t understand the above, so here’s some context. The boy (a teenager, it seems) is riding a cart pulled by a horse that is used to collect trash for their own use or for selling. It may be cardboard, which can be sold for recycling. It may be discarded food that can still be consumed. It can be junk of some sort. The boy’s complexion is dark; he’s probably the child or grandchild of an aboriginal family that might have migrated into the city, from their lands impoverished by economic and environmental exploitation, in the 1990s or in the 1960s. He seems indifferent. His face is rather dirty. He’s smoking.

According to the government’s officially-sanctioned version of reality, by mid-2007 about 23% of the country’s population was below the poverty line. Many of these are urban poor; most of these are children. In a large underpopulated country that could feed ten times its population and prides itself on its swift economic recovery over the last few years, a quarter of the population merely survives. Their children grow up malnourished, their development stunted, their opportunities cut short.

And this is not going to change. The economic growth has been impressive, but the structure that supports poverty hasn’t changed. The corporations are again making profit; agriculture brings huge amounts of foreign cash into the country for the owners of the land; industries have plenty of cheap workers and a government that favours oligopolies and tends to corporatism; the middle class is oblivious 90% of the time. If the model works for those who are in power, why would it change?

Después de la tormenta

29-10-2007

Plaza 25 de Mayo después de la tormenta

Plaza 25 de Mayo, frente a la Municipalidad, seguía frondosa el sábado por la tarde, casi 24 horas después de la tormenta de viento y lluvia del 26 de noviembre de 2007.

El trolebús

26-10-2007

Trolebús lÃnea K

La línea K de trolebuses es la única que queda en Rosario. Hubo varias en otro tiempo, que llevaban las letras del alfabeto, pero tristemente ya no hace falta distinguirlas, así que este vehículo que cruza la ciudad de este a oeste colgándose de las líneas eléctricas y corriendo con un zumbido es simplemente “el trole”, aunque algunos le dicen también “la K” (igual que la vitamina).

Amanecer urbanizado

24-10-2007

Amanecer urbanizado

El sol todavía no salió del río pero ya marca su territorio.

Viendo pasar

08-10-2007

Viendo pasar

Una familia pobre sobre un carro de madera espera al tren, probablemente cargado de valiosísimos granos o apenas llegado de entregarlos. Había una vez algo que se llamaba redistribución de la riqueza…

Canal 3

25-09-2007

Planta transmisora Canal 3 Rosario Argentina

Canal 3, uno de los dos canales de aire de Rosario, huyó hace rato del mundanal ruido y se refugió en un terreno alejado del centro de la ciudad, en Godoy al 8100.

Éste no es el sitio web de Canal 3. Parece increíble que tenga que aclararlo, pero repito: ¡éste no es el sitio web de Canal 3! No me pida entrevistas en “De 12 a 14″ ni videos de archivo. Esto es un blog de un ciudadano de Rosario. Si no sabe lo que es un blog, aprenda. Por favor, piense unos segundos antes de escribir.

Avenida Corrientes

24-08-2007

Avenida Corrientes

Esta calle o avenida (¿a qué se avienen las avenidas?) corre de sur a norte y es de las más anchas del centro de Rosario… que no es mucho decir. Lleva el nombre de la más grande las provincias de la Mesopotamia Argentina, y corre paralela (pero en sentido contrario) a la calle que lleva el nombre de la segunda provincia mesopotámica, Entre Ríos. En Rosario no hay, que yo sepa, ninguna calle que honre a Misiones, la más pequeña.

Desde la terraza

22-08-2007

Desde la terraza

La tranquilidad del viejo barrio. Las chimeneas oxidadas de un horno de panadería que ya no suelta humo. Subir a la terraza y mirar esas casas pequeñas, sencillas, algunas feas, otras de colores poco felices, fundiéndose en un horizonte de arbolitos.

Colores demolidos

21-08-2007

Colores demolidos

La contracara del boom de la construcción. Dormitorios, salas de estar, baños, antesalas, expuestos a la vista pública, los techos, pisos y paredes como las enaguas desgarradas de una doncella en apuros. Sobrevive su inocencia, unos momentos o unos días.

Plaza 25 de Mayo

10-08-2007

Plaza 25 de Mayo, Rosario, Argentina

Plaza 25 de Mayo. Como Rivadavia en la columna, el nombre tiene poco que ver con nuestra historia local. El 25 de mayo de 1810 un grupo de gente en Buenos Aires tomó el poder, cansados de ser gobernados por delegados de un rey distante (y, en esos momentos, preso en una cárcel napoleónica), pero la noticia no nos llegó instantáneamente. La aldea conocida como Rosario era pequeña y poco significativa, pero tenía ya su plaza principal a pocos metros del río Paraná, sin monumentos, sin su municipalidad con puerta flanqueada por leones a la italiana, con una virgen en una capilla pero no una catedral. Rosario siguió siendo poco más que una posta en el camino entre las dos venerables ciudades coloniales (Buenos Aires al sur, Santa Fe al norte) durante décadas. Hoy en día nadie que llegue a la Plaza 25 de Mayo se sentiría de pronto golpeado por la revelación de estar en la plaza principal de la ciudad. Hay puntos más sensibles, más ruidosos. A lo mejor la simple acumulación de masas arquitectónicas en torno a este trapezoide urbano le impone un cierto silencio.

Plaza 25 de Mayo. Like Rivadavia in the monument, the name has little to do with our local history. On May 25, a group of people in Buenos Aires seized power, tired of being ruled by proxy by a distant king (who was also, at the time, in a Napoleonic jail), but the news didn’t reach us that quickly. The village of Rosario was small and insignificant, but it already had its main square close to the Paraná river, without monuments, without a town hall with doors flanked by Italian-style lions, with a chapel and a virgin but without a cathedral. Rosario continued to be little more than a stop in the way between two venerable colonial cities (Buenos Aires in the south, Santa Fe in the north) for decades. Today, no-one really walks into Plaza 25 de Mayo and is struck by the revelation of it being the city’s main square. There are more sensitive and more noisy spots. Maybe it’s the sheer mass of the architecture around it that imposes a measure of silence on this urban trapezoid.