Cae una noche que nadie creería de otoño. Las islas del delta del Paraná arden. La luna se asoma de a ratos, teñida de sombras violáceas y de luces doradas, los colores del atardecer. Junto al río se demoran los que no quieren que el domingo termine…
Salud y enfermedad
21-04-2008En el Parque de las Colectividades hay muy pocos árboles. Pasando por allí fui testigo de una colorada junta de practicantes de alguna disciplina manifiestamente oriental, muy posiblemente tai chi, que llegaron y pasaron a lo suyo en un sitio fresco, de los pocos que un mediodía de otoño anormalmente caluroso permite. A pocos metros, un ser a medio camino entre humano y lagarto, hembra, de avanzada edad, asaba su piel al ultravioleta…
Esquinas: Córdoba y Vera Mujica
06-03-2008Vuelta al mundo
01-03-2008
International Park, dentro del Parque Independencia. Por alguna razón, la gran rueda se llama popularmente “Vuelta al Mundo”. Sin duda al llegar arriba la perspectiva del mundo, o de una pequeña parte de él, cambia considerablemente. A lo mejor el nombre es una advertencia para los viajeros frecuentes, un recordatorio que dice: al final siempre volvemos al punto de partida, al final nunca nos hemos alejado de nuestro centro.
Tres puntas
27-02-2008Flores de febrero
16-02-2008El palo borracho florece abruptamente, sin avisar, sin fecha fija. Los árboles de la variedad rosa y de la variedad blanca, que se amontonan gordos y espinosos a lo largo de las barrancas de Avenida Belgrano, empezaron a echar flores antes de tiempo, en enero, cuando unos días inusitadamente frescos los (nos) engañaron haciéndonos pensar que el verano estaba, ya, perdiendo fuerzas. Un febrero más largo es su mes de plenitud en este año bisiesto.
Parada oculta
10-02-2008
Desde el nivel del suelo es imposible verlo, salvo con un pase o un permiso. Siguiendo la Avenida de la Costa hacia el norte, después de la última cerealera pero antes de llegar a los silos de colores del MACro, hay un patio de maniobras ferroviarias que el Nuevo Central Argentino guarda celosamente, protegido por ligustro y alambre. Hay que subirse al mirador del MACRo y apuntar la cámara con un zoom hacia allí para apreciar esa parada oculta a los ojos del peatón raso.
























