Patas mojadas

Patas mojadas

Hay tantos, tantísimos perros callejeros en Rosario. La mayoría, por gracia de la buena gente o de su propia astucia, están bien alimentados y sanos, tanto que a veces es difícil saber si se acaban de escapar de su dueño, ansiosos, o si andan solos por la ciudad desde siempre. Éste que mira hacia atrás, ¿está esperando a que su dueño venga a mojarse las patas y a jugar en el charco, o apenas vigilando sus dominios?


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