Archive for the ‘animales’ Category

Aves buscavidas

18-11-2007

Aves buscando comida en el Arroyo Ludueña

Un par de aves (chorlitos, me dicen) rebuscan su sustento en las aguas espesas del Arroyo Ludueña. No están en el campo, lejos de la ciudad, sino apenas en un borde. El Bosque de los Constituyentes es una apuesta a la regeneración del ecosistema; está en la zona noroeste de Rosario, sobre Av. Circunvalación, y no es tan fácil llegar como debería serlo. Aunque eso podría ser una ventaja.

Arroyo Ludueña, Bosque de los Constituyentes

Más fotos e información en mi página del bosque.

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Patas mojadas

06-11-2007

Patas mojadas

Hay tantos, tantísimos perros callejeros en Rosario. La mayoría, por gracia de la buena gente o de su propia astucia, están bien alimentados y sanos, tanto que a veces es difícil saber si se acaban de escapar de su dueño, ansiosos, o si andan solos por la ciudad desde siempre. Éste que mira hacia atrás, ¿está esperando a que su dueño venga a mojarse las patas y a jugar en el charco, o apenas vigilando sus dominios?

El futuro del país

31-10-2007

El futuro del pa�s

[English version below]

Espero que nadie se sienta ofendido por esta foto. No busco esta clase de capturas pero inevitablemente y terriblemente se me cruzan todo el tiempo, y esta vez pensé, bueno, negar que existe esta realidad no hace que desaparezca. Igual la pensé dos veces.

No era una buena foto, la tuve que retocar para que se viera bien a pesar de estar a contraluz, pero no le hice nada más para “mejorarla” porque me daría vergüenza hacer “arte” de la pobreza.

Esta foto fue tomada en la Avenida Alberdi, mirando al oeste, sobre las vías que la cruzan en dirección al Patio Parada (un poco más al norte que el Cruce Alberdi). Es un chico, un adolescente, conduciendo un carro en el que lleva algunos bultos que no puedo precisar (¿bolsas, cartón, basura?), y que va tirado por un caballo pequeño. De lejos pensé que el chico estaba limpiándose la boca o la nariz con la mano, pero no: está fumando. Está bastante sucio, y parece indiferente, como si estuviera haciendo un trabajo de rutina. Es de complexión oscura, probablemente el hijo o nieto de alguna familia aborigen que migró a la ciudad desde otras tierras, empobrecidas por el saqueo económico medioambiental, en los ’60 o en los ’90.

Según el INDEC (el confiabilísimo INDEC) la pobreza en Argentina al final del primer semestre de 2007 era del 23,4%. (El cálculo del INDEC se demoró porque sus trabajadores se negaban a hacerlo bajo las condiciones de manipulación e interferencia del gobierno nacional.) Después de cuatro años de un crecimiento económico impresionante, estamos… como en la peor parte de los noventa. Y a esta altura parece obvio que ya no vamos a mejorar mucho más. El sistema ya está funcionando bien para los que tienen el poder, ¿para qué arriesgarse a cambiarlo?

I hope nobody takes offence at this picture. I didn’t look for it, but this kind of shot passes before me every day, and denying it exists doesn’t make it any less painful.

If you’re reading this version, then you’re probably not an Argentinian and/or didn’t understand the above, so here’s some context. The boy (a teenager, it seems) is riding a cart pulled by a horse that is used to collect trash for their own use or for selling. It may be cardboard, which can be sold for recycling. It may be discarded food that can still be consumed. It can be junk of some sort. The boy’s complexion is dark; he’s probably the child or grandchild of an aboriginal family that might have migrated into the city, from their lands impoverished by economic and environmental exploitation, in the 1990s or in the 1960s. He seems indifferent. His face is rather dirty. He’s smoking.

According to the government’s officially-sanctioned version of reality, by mid-2007 about 23% of the country’s population was below the poverty line. Many of these are urban poor; most of these are children. In a large underpopulated country that could feed ten times its population and prides itself on its swift economic recovery over the last few years, a quarter of the population merely survives. Their children grow up malnourished, their development stunted, their opportunities cut short.

And this is not going to change. The economic growth has been impressive, but the structure that supports poverty hasn’t changed. The corporations are again making profit; agriculture brings huge amounts of foreign cash into the country for the owners of the land; industries have plenty of cheap workers and a government that favours oligopolies and tends to corporatism; the middle class is oblivious 90% of the time. If the model works for those who are in power, why would it change?

Viendo pasar

08-10-2007

Viendo pasar

Una familia pobre sobre un carro de madera espera al tren, probablemente cargado de valiosísimos granos o apenas llegado de entregarlos. Había una vez algo que se llamaba redistribución de la riqueza…

Biguás

01-10-2007

Biguás en el arroyo Ludueña

¡Hay vida en el arroyo Ludueña! A pesar de que está bajo, contaminado y lleno de basura, el arroyo sigue permitiendo que estas aves típicas de los litorales fluviales de Argentina sobrevivan a su lado.

Los biguás son de la familia de los cormoranes. Tienen plumaje negro, cuello fino y largo en forma de S, y pies palmeados como los patos. Como los patos, tienen la costumbre de flotar plácidamente y desaparecer de pronto bajo el agua, sin dejar atrás más que unas sorprendidas burbujas, para emerger luego a metros de distancia. Es la primera vez que los veo en el arroyo, en esta parte donde sale de los canales y tubos que lo contienen durante su trayecto por la zona urbana.

The little blacks guys in the picture are Neotropic Cormorants (Phalacrocorax brasilianus), known locally as biguás. They’re typical of river littorals throughout Argentina. It’s the first time I spot them here in the urbanized area, in the Ludueña Stream.