Archive for the ‘río paraná’ Category

Río velado

23-04-2008

Ro velado

El mediodía se vuelve gris cegador y confuso. Las islas del delta del Paraná, incendiadas para que el pasto crezca sin ser molestado, sueltan un humo espeso sobre la ciudad y el río.

Un faro en el cielo

22-04-2008


Un faro en el cielo

Cae una noche que nadie creería de otoño. Las islas del delta del Paraná arden. La luna se asoma de a ratos, teñida de sombras violáceas y de luces doradas, los colores del atardecer. Junto al río se demoran los que no quieren que el domingo termine…

Biguás

01-10-2007

Biguás en el arroyo Ludueña

¡Hay vida en el arroyo Ludueña! A pesar de que está bajo, contaminado y lleno de basura, el arroyo sigue permitiendo que estas aves típicas de los litorales fluviales de Argentina sobrevivan a su lado.

Los biguás son de la familia de los cormoranes. Tienen plumaje negro, cuello fino y largo en forma de S, y pies palmeados como los patos. Como los patos, tienen la costumbre de flotar plácidamente y desaparecer de pronto bajo el agua, sin dejar atrás más que unas sorprendidas burbujas, para emerger luego a metros de distancia. Es la primera vez que los veo en el arroyo, en esta parte donde sale de los canales y tubos que lo contienen durante su trayecto por la zona urbana.

The little blacks guys in the picture are Neotropic Cormorants (Phalacrocorax brasilianus), known locally as biguás. They’re typical of river littorals throughout Argentina. It’s the first time I spot them here in the urbanized area, in the Ludueña Stream.

Pescadores

16-08-2007

Pescando en el r�o de oro

Pescadores chiquitos frente a un río grandote.

Casi siempre que paso por este lugar, por el todavía inconcluso Parque Sunchales, donde un pasado de silos cerealeros mira a un futuro de grandes torres por sobre un pasto que no termina de verdear nunca, miro hacia la barranca, ignorando las severas advertencias de PELIGRO, y allí están, sobre el esqueleto de hormigón. Me miran, cuando me ven, y siguen con lo suyo. La costumbre lo puede todo, incluso en un día de poco sol y con un viento que puede llevarse hilo, caña y la pesca del día volando hacia las aguas picadas.

(Alguien notará que el cielo y el agua no se corresponden. El que nunca haya retocado una foto para hacerla “artística”, que tire la primera piedra.)

Tránsito

02-08-2007

Tránsito: un bote pasa frente al Puente Rosario-Victoria

Esta foto fue tomada desde un barco en el río Paraná, cuando el frío ya mordía. Los puentes me fascinan, sean majestuosas obras de ingeniería sobre un río ancho o íntimos arcos de madera o ladrillo sobre un arroyo o un estanque. El Puente Rosario-Victoria es realmente una gran obra, y todavía un niño entre sus mayores (¡tiene apenas 4 años!), pero ya es un ícono más de la ciudad, y no deja de asombrarme cada vez que lo veo, aunque de cerca (como le dije al pasajero que tenía a mi lado en el barco) no sea más que una serie de moles de hormigón gris.

El sol, el barco, el bote, el puente y yo jugamos a la astronomía. Mientras el barco se desplazaba en una órbita de escape hacia la costa, el sol iba pasando por los huecos del puente, como si de casas astrológicas se tratase, y el puente jugaba a las ocultaciones, mientras el botecito, minúsculo en la penumbra y por contraste, se silueteaba en tránsito.

ロサリオ~ビクトリア端、パラナ川の船から、夕焼け。

This picture was taken from a boat on the Paraná River, when the cold was already biting. Bridges fascinate me, be they imposing engineering works over a wide river or intimate wooden or brick arches above a stream or a pond. The Rosario–Victoria Bridge is really a large work, and still an infant among its peers (it’s barely 4!), but has already turned into an icon of the city, and I still can’t help being amazed by it, even though from up close (as I told the passenger next to me on the boat) it’s no more than a series of gray masses of concrete.

The sun, my boat, the sailboat, the bridge and I played the astronomy game. As the boat moved along a escape orbit towards the coast, the sun passed along at the gaps on the bridge, in the manner of astrological houses, and the bridge played occultations, while the sailboat, tiny in its near darkness, slid by in transit.

Por el Paraná

31-07-2007

Trafico en el rio Parana

Son muchos, y algunos quizá vuelvan muy de vez en cuando, pero, por suerte, también suelen ser bastante lentos. Se parecen, pero no son todos iguales. Cada uno tiene un nombre, una bandera, una historia. Si ves alguno, avisá.

Puntos de luz

22-07-2007
Rosario nocturna

Las luces de la ciudad

Ya decía yo que la ciudad no se puede ver como tal sino desde afuera.

Rosario es una ciudad grande pero no una megalópolis. Más aún, su ancho río la empequeñece. Cuando uno la ve desde las profundidades de una noche invernal sobre la estela de un barco, a lo lejos ve algunas siluetas recortadas, una constelación de luces, pero no un estallido de estrellas, ni una línea de radiación continua. La ciudad vive, pero desde allá afuera parece como si se abrigara para descansar, para dormir con la luz prendida, temerosa… (Lamentable es decir que esto último no es sólo metáfora.)

La ciudad, lejos

01-07-2007

Lo que se ve arriba es Rosario, visto desde una perspectiva diferente a la habitual. La línea de los edificios del centro se insinúa apenas contra la vegetación de las islas semiinundadas del Delta del Paraná. Esto no es el límite de la civilización: está apenas una media hora en barco más allá de ella.

Cuando uno está dentro de la ciudad, uno queda encerrado en ella. Puede moverse, e incluso pasear y entretenerse, en ella, igual que un ratón de esos que en los laboratorios entrenan para recorrer un laberinto complicado en el menor tiempo posible. La ciudad es el mundo, o por lo menos, un mundo en sí, como un planeta separado de los otros por un abismo.

Pero desde lejos… No son muchas las ciudades que se puedan ver desde una cierta distancia sin que la ilusión de totalidad (aquí es la ciudad, más allá es el campo, la ruta, el espacio vacío) se rompa. Gracias a los aviones y a los satélites podemos ver grandes urbes desde arriba enteras, pero desde nuestro familiar nivel del piso y con nuestros sentidos no podemos aprehender una ciudad entera, como decía Borges, “un organismo hecho de estatuas, de templos, de jardines, de habitaciones, de gradas, de jarrones, de capitales, de espacios regulares y abiertos”. Borges reflexionaba sobre un guerrero bárbaro que acude al asedio de Ravena en el siglo VI, y se encuentra con lo que nunca ha visto, la Ciudad, y sabe “que en ella será un perro, o un niño, y que no empezará siquiera a entenderla”, pero ante la dimensión de los inmensos zoológicos humanos en los que vivimos, ¿no somos todos niños?

Cuando creemos ver una ciudad entera, lo hacemos siempre desde un punto de vista que incluye al entorno natural, y entonces no podemos engañarnos pensando que más allá de la ciudad está la nada. La ponemos en su lugar, y al mismo tiempo la perdemos.

パラナ川のデルタの島から見える景色はロサリオの町が大きな都市のようじゃないね。町に囲まれている時、町は世界と感心だろう。でも外、遠くから見ると、その感じが変わる。