Archive for the ‘valor patrimonial’ Category

Tres puntas

27-02-2008

Tres cimas arquitectónicas, vistas desde la terraza del Palacio Fuentes.

Anuncios

El patio del museo

28-10-2007

Museo de Arte Decorativo Firma y Odilo Estévez

El Museo de Arte Decorativo Firma y Odilo Estévez fue y es ante todo una casa, y aunque casi toda ella sea hoy un muestrario inmóvil y reglamentado de sus glorias materiales del pasado, el patio sigue siendo un patio de baldosas, antiguo, fresco y verde.

Historia se vende

23-08-2007

Ex Hotel Roma

En la punta del edificio del antiguo Hotel Roma, la loba todavía amamanta a sus cachorros humanos. La esquina de Corrientes y Santa Fe, sin embargo, es muy angosta para un imperio. Roma ya cayó, y se vende a los bárbaros por un puñado de talentos, pocos, seguramente muy pocos.

Urbi

08-08-2007

Palacio Minetti

Las estatuas con onda futurista/optimista del Palacio Minetti saludan, urbi et orbi… o eso quisieran. Cuando el Palacio fue construido habrá sido altísimo, inmenso, un monumento al Art Déco, y la verde pirámide que lo corona y que sirve a su vez de apoyo para estas figuras habrá sido visible desde kilómetros. Yo no las conocí hasta hace muy poco. La mayoría (lo sé sin una encuesta) no sabe que están ahí, nunca alza la vista por costumbre y mucho menos se va a molestar en doblar el cuello en un ángulo peligroso y poner el zoom de los ojos. Están perdidas. Saludan mirando al sur, a una ciudad que las puso allí para ser majestuosas y, de tan alto su pedestal, las terminó transformando en puntas, en remates indefinidos, en descubrimientos triviales para el explorador urbano.

The once optimistically futuristic statues of the Palacio Minetti, on Córdoba St., salute the whole city and the world, urbi et orbi… or so they hoped to do. When the Palacio was built, it must have been an immense monument to Art Déco, and the green pyramid that crowns it and serves as the stand for these figures must have been visible from miles away. Yet I didn’t know them until recently, and most still don’t; most won’t lift up their eyes and bend their necks trying to zoom in on them. They (the statues) are lost. They look south and waive to a city that put them there on a pedestal — a pedestal so high it turned them into mere crownings, spikes, trivial discoveries for the urban explorer.

Históricos

04-08-2007

Cuatro esquinas, cuatro sobrevivientes. La gente de antes sabía construir y sabía hacerlo para el tiempo. El presupuesto les puede haber sido suficiente o abundante, pero nunca le negaron personalidad y estilo a las construcciones que iban a albergarlos a ellos y a sus familias, empleados y huéspedes (según el caso) y que estaban destinadas a hacerlo por décadas o por un siglo o por dos. Nunca fueron estrictamente utilitarios, o por lo menos, su concepto de lo útil era más amplio que el nuestro. Nunca construyeron “máquinas para habitar“, y seguramente no pensaron en un futuro en que, precaria o severamente, protegeríamos sus fachadas para que siguieran siendo iguales, inmutables, piezas de museo.

La única forma de recuperar la visión original, hoy, es venir a la ciudad como quien viene de un pueblo pequeño, como niños, y mirar bien hacia arriba, con el deleite de descubrir lo que ha estado ahí siempre. No es fácil ese estado de ánimo, hoy, mucho menos en medio del tráfico, de los vendedores callejeros, de los martillos neumáticos. Pero en aquellos tiempos ya habría ruido y distracción, como desde que el mundo es mundo.

… En el desierto vi la joven Esfinge, que acaban de labrar. Nada hay antiguo bajo el sol.
— Jorge Luis Borges, La dicha